Cuando el Trabajo Excepcional es la Excepción

Saber qué tipo de trabajo está haciendo uno y cómo hacer un trabajo excepcional es algo que para algunos es intuitivo. Para otros el tomar consciencia de dónde están y hacia donde van, el poder apagar el piloto automático, requiere de guía específica y accionable. Mientras los primeros no necesitan ningún tipo de mapa para ir de un lugar a otro, los segundos requieren de herramientas que les permita visualizar con claridad cómo transitar del trabajo que no motiva, que consume tiempo y energía, hacia el trabajo que, para cada uno, es significativo.

Michael Bungay Steiner refiere en su libro “”Do More Great Work” al diseñador Milton Graser, aún si no lo conocen, es posible que conozcan su creación. El “I love new york”.

Bugay introduce a Graser porque “califica” en un libro titulado Art is Work lo que hacemos en solamente 3 categrorías:

El mal trabajo. Se refiere al trabajo que no tiene sentido, que en realidad a nadie le importa (por proceso, burocrático, consumidor de tiempo y energía, reuniones mal conducidas, seguramente se les ocurran más ejemplos de actividades que entren en ésta categoría…)

El buen trabajo. Es el trabajo productivo, útil, nos gusta hacerlo y de hecho pasamos bastante tiempo aquí. Suele ser una zona de confort, sobre todo porque sabemos cómo hacerlo y lo hemos hecho muchas veces antes, es trabajo eficiente, focalizado, económicamente rentable. En suma, por lo cual nos pagan o nos contratan.

El trabajo excepcional. Es aquel trabajo que es muy significativo para nosotros, que tiene impacto, que hace la diferencia, que inspira, que provoca. Es también una zona de incertidumbre (no lo hemos hecho antes), nos saca de la zona de confort, es lo que equivale al trabajo innovador.

En definitiva, Bungay propone un conjunto de mapas que nos ayuden (o guíen) a “balancear” de la mejor forma posible los tres tipos de trabajo descritos anteriormente; Lógicamente con énfasis en aumentar la cantidad de trabajo excepcional y reducir la cantidad del trabajo no tan bueno. La simplicidad de los mapas invita a reflexionar por ejemplo sobre:

  • Donde estamos.
  • Como llegamos hasta allí.
  • Hacia dónde vamos.
  • Si existen mejores caminos (o al menos, diferentes).

Bungay argumenta, claramente que no hay búsqueda de la perfección en ésto.. simplemente buscar balance.

Más sobre el Trabajo Excepcional y las paradojas inherentes.

El trabajo excepcional no se refiere a obtener el premio nobel (aunque sería realmente excepcional), sino a hacer trabajo que “haga la diferencia”, trabajo más significativo para nosotros.

Ejemplos.

  • Cambiar el status quo, debido a que sentimos el llamado ha hacerlo.
  • Mover “algo” (proyectos, inicitiavas, etc.) hacia adelante.
  • Hacer la vida más fácil para los demás.
  • Tener impacto en lo que hacemos.
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