El Habito de Hacer Preguntas

El habito de hacer preguntas es, sin mayores dudas, relevante. Hacer preguntas nos permite:Questions

  • Identificar asunciones incorrectas
  • Considerar alternativas
  • Exponer la falta de claridad o entendimiento
  • Priorizar efectivamente
  • Determinar claramente el foco de acción
  • Facilitar las decisiones

No obstante, son mas reconocidos los problemas que ocasiona hacer preguntas, como ser, presunta ignorancia, exponerse a los demás ante la falta de información, etc.

Una instancia recurrente que ilustra esto es el slide final de una presentación en la cual se anuncia, por parte del orador, que esta listo para recibir preguntas de la audiencia. El silencio colectivo es la manifestación mas visible de lo que significa hacer preguntas en publico.

Ahora, considerando que las conversaciones que tenemos en nuestro cerebro se deben tratar de la formulación constante de preguntas (con o sin respuesta) y teniendo en cuenta que esta puede ser una definición rudimentaria de lo que algunos llaman “pensar” parece relevante hacer alguna observación.

Un ejemplo trivial donde el habito puede ayudar; Enfrentados en la resolución de un problema muchas veces “paramos” de hacer preguntas cuando encontramos una solución. Ahora bien, continuar haciendo preguntas permite considerar alternativas que de otra forma estaríamos obviando. En el ámbito tecnológico el peligro es cuando son los demás los que se hacen esas preguntas y encuentran otras soluciones o nuevos problemas. Las respuestas a preguntas pueden derivar en mas preguntas.

De modo que si Uds. deseara obtener el máximo de lo que ve, escucha o lee, hacer preguntas es un habito que también se suele denominar como curiosidad.

Las preguntas adecuadas

Vale decir que hacer preguntas inadecuadas es, como mínimo, ineficiente y arrastra una porción relevante de problemas. Todos los beneficios de hacer las preguntas correctas se transforman en potenciales problemas cuando la (o las) preguntas no son las adecuadas.

Las preguntas que contienen elementos demasiado generales o ambiguos son buenos ejemplos. Permitame ilustrarlo brevemente.

En una reunión de evaluación de proyectos preguntar¨: “¿donde estamos?” es enojoso). ¿Donde estamos con respecto a que?. Debemos asumir que es con respecto a ¿un plan?, ¿a las tareas del camino critico?, ¿de los milestones?, ¿de los entregables?, ¿de los recursos?. Definitivamente es una pregunta ineficiente. Si saber “donde estamos” es un problema multidimensional ha de tratarse como tal.

La moraleja es, las preguntas eficientes llevan inmediatamente a la acción.

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