Novelas de Misterio: Escribir bien no cuesta nada

Las novelas de misterio deben contar con una historia por demás interesante, pero además, deben estar bien escritas.

Todo el mundo le dirá que tener buena prosa es algo medianamente sencillo. Algunas notas a tener en cuenta son las siguientes:

  • La buena prosa es clarapluma
  • La buena prosa es eficiente
  • La buena prosa hace buen uso de las metáforas
  • La buena prosa emplea verbos activos
  • La buena prosa emplea la voz activa

La buena prosa es clara

Melón y Melame (clásicos personajes de este blog) se encontraron en un callejón cercano al Banco. Fue en ese momento en el cual se le ocurrió asaltar a una anciana para incrementar su peculio.

El lector atento notara que hay un problema.  ¿A quién se le ocurrió asaltar a una anciana? ¿A Melón o a Melame?.

En muchas ocasiones los problemas de claridad en la prosa (además de los gramaticales) provienen de perder de vista donde está la cámara. Esta idea me parece muy buena.

Cuando se describe una escena hay que tener presente si lo narramos desde lo “ve” el personaje o lo que “ve” el narrador.

Un ejemplo: “El atardecer comenzó a aplastar las nubes mientras que el viento se hacía más  frío. Melón se levantó de su silla (…)”

Ahí comienzan los problemas. ¿Melón estaba contemplando el cielo dentro o fuera de algún lugar?. Tal vez estaba dándose un buen pediluvio (o enjuagándose las patas, si me permite la expresión) en el living de su casa.

Si fuera este último el caso podría escribirse lo siguiente:

“Melón levanto la mirada hacia la ventana. Contempló como el atardecer aplastaba las nubes mientras descansaba las patas en un recipiente con agua tibia.”

La buena prosa es eficiente

Significa que no hay palabras de más. Si existe la repetición es con el propósito de hacer énfasis en algo.

El comienzo de esta misma nota debería escribirse como sigue:

Las novelas de misterio deben contar con una buena historia y deben estar bien escritas.

Otro ejemplo. En una escena que invento a continuación ocurre lo siguiente: La rubia, de generoso escote, saco un arma de alto calibre, le temblaban las manos mientras apuntaba al joven Horacio. Estaba muy asustada.

Parece obvio y lo debe ser para el lector que si le temblaban las manos era porque estaba asustada. De modo que el ultimo adorno es innecesario y es conveniente eliminarlo.

La buena prosa hace buen uso de las metáforas

Este es un lugar peligroso. Una mala metáfora puede hacer que el lector abandone su novela por completo. Al menos, esta es mi opinión. De modo que conviene considerar dos veces su uso.

En términos rústicos una metáfora es una comparación de una cosa con otra. El abuso se suele denominar cliché. Tal o cual cosa era suave como piel de bebe es un lugar común.

Los clichés producen nauseas a los lectores de novelas de misterio.

La buena prosa emplea verbos activos

Esto está en la tapa del libro, haciendo uso de un lugar común, si me permite la donosura.

Cambiar el ser o estar por otro verbo ayuda. “Él estaba sentado en el sillón” o “él se acurruco en el sillón” producen imágenes mentales diferentes en el lector. Se suele decir que el empleo de “ser”  y “estar” aplana la prosa.

La buena prosa emplea la voz activa

No es lo mismo escribir “la pelota fue golpeada por Melón” que “melón golpeo la pelota”.

Para Finalizar

Tengo más notas para compartir, cosa que haré ni bien pueda.

Algunas notas relacionadas a continuación:

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: