Sobre las Primeras Impresiones (Carisma, parte 2)

Primeras Impresiones

Hay una frase que constituye un lugar común, pero en este caso voy a hacer una excepción y emplearla porque describe bastante bien lo que se quiere transmitir.

Ud. no tiene una segunda oportunidad para obtener una buena primer impresión.

En términos de segundos, las personas realizan un juicio de valor sobre su estatus social, sobre su educación y nivel de éxito económico (o de otro estilo). En términos de algunos pocos minutos, se hacen una idea sobre su nivel de “inteligencia”, competencia, confianza en sí mismo, seguridad entre otras inmundicias propias de los terrícolas.

El asunto de interés es que estas primeras impresiones que se obtienen de la interacción humana son casi indelebles, esto es, perduran con cierta persistencia en el tiempo y son difíciles de cambiar. Aunque no es imposible alterar estas primeras impresiones el trabajo involucrado no vale el enorme esfuerzo que habría que realizar. Dicho de otro modo, es más económico generar una buena primer impresión en los demás si por alguna casualidad es de nuestro interés.

Aún cuando esta interacción sea más larga que algunos minutos, por ejemplo, una larga reunión, la primera impresión prevalece (con independencia de las cualidades que haya demostrado durante la misma).

Adicionalmente, los demás suelen tener razón. Aquí la ciencia nos arruina nuevamente. Parece ser que, luego de experimentar sobre estos asuntos, las primeras impresiones suelen ser las adecuadas o, por decirlo de otra manera, se suelen corresponder con la realidad.

Es la parte de nuestro cerebro, la más primitiva, el cerebro reptiliano que hemos descrito en algún momento en “Ud. tiene tres cerebros“, se encarga de procesar toda la información anterior. Esta parte del cerebro corresponde a los instintos (como el de superviviencia).

El cerebro Lagarto-ardilla-mono

De modo que tenemos una conformación cerebral lagarto-ardilla-mono que le da forma a nuestras reacciones. La descripción jerárquica anterior se conoce como cerebro triuno y la emplean los científicos para describir nuestra estructura cerebral.brain-bulb

  • La parte reptiliana de nuestro cerebro tiene unos 500 millones de cumpleaños y regula todo lo que tiene que ver con la respiración, sueño, ritmo cardíaco, etc.
  • El cerebro limbico (el del ardilla) tiene 200 millones de años y es responsable de nuestra supervivencia (correr, pelear, alimentarse, reproducirse, etc.) Se encuentra aquí una parte central de nuestras emociones. También reside allí el hipocampo encargado de convertir la memoria de corto plazo en largo.
  • Por encima de los dos anteriores, se encuentra el cerebro mas humano, el cortex. Este tiene solamente 100 millones de años. El cortex se especializa en la visión, el habla, la memoria y todas las funciones ejecutivas.

Nos vamos acercando a la pregunta de rigor:

¿Que podemos hacer para generar una primera buena impresión?

La regla de Oro:  A las personas les gustan personas similares a ellas.

Habíamos anotado esta idea en otro libro sobre influencia, pero se ve repetida aquí. Seguramente los experimentos sociales de referencia sean los mismos.

Desde hace milenios vivimos en tribus, el hecho de reconocer a alguien de la tribu corresponde a un instinto de supervivencia que implicaba la vida o la muerte.

Nos gusta la gente de nuestra misma tribu. En términos prácticos:

  • La personas que tienen una apariencia similar a la nuestra,
    Los que se visten bajo parámetros similares,
  • Los que cuentan aproximadamente con la misma fortaleza física,
  • Los que actúan o se expresan de forma parecida a nosotros

Cuando ocurren las similitudes anteriores, la gente automáticamente asume que la persona con la cual interactúan tiene el mismo background, un nivel educativo, económico y hasta una escala de valores similar. La apariencia es, por lejos, lo que es “examinado” en primera instancia. En particular, el efecto de la vestimenta no debe subestimarse en el contexto adecuado.

Si Ud. está pensando en ir a la playa para lucir sus calzoncillos de piel de oso de forma tal de impresionar a las damas, piénselo nuevamente.

Experimentos que se realizaron los 70’s mostraron que el comportamiento de la gente varía drásticamente favoreciendo a aquellos que tienen una apariencia similar a la nuestra. Por ejemplo, American  Express tomó ventaja de estos resultados científicos para contratar estudiantes y enviarlos a vender sus productos y servicios a las Universidades con resultados fantásticos.

Más sobre ésto en otra oportunidad.

Notas relacionadas con la influencia

 

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