The Edge: Un Club Contemporáneo

En la nota sobre “Colaboración Creativa” anotaba:

En el Grand Café, de Oxford se sirvió el primer café de Inglaterra en 1650. Lo interesante, además de que la gente antes vivía en pedo todo el día (puesto que el agua no era apta y por ende había que tomar ginebra o vino para el desayuno), es lo que ocurría en esos espacios. La relación sexual entre las ideas.

  • Allí se desarrollaron muchos de los intercambios intelectuales de los últimos 500 años.
  • Gente de distintas disciplinas, lugares y culturas colisionaban en los mismos lugares.
  • En suma, las oportunidades para innovar favorecen a las mentes conectadas.

Crear un circulo con gente con la cual poder discutir el trabajo que uno está haciendo, las tendencias, las dudas, los problemas, ayuda. Los pequeños círculos de personas con motivaciones afines son una poderosa herramienta. Suena fácil, pero es muy difícil de  implementar.

Ahora pretendo extender/ilustrar la idea de círculoclubes con ésta nota.

The Edge, un club contemporáneo

Lanzado en línea en 1996 como la versión digital de “The Reality Club” este último es un círculo intelectuales que se reunieron entre 1981 y 1996 en restaurantes chinos apartamentos, museos, loft de artistas y casi cualquier otro lugar. Hoy día puede revisar la versión digital aquí.

Este tipo de círculos o clubes siempre existió, solo por curiosidad, recolecté algunos clubes donde participaron personajes que con total seguridad Ud. reconocerá.

  • El club Lunar,
  • El club de Bloonsbury,
  • El club de Eranos

El club Lunar

Al principio llamados informalmente Lunar Circle, en 1775 cambiaron su nombre oficial por plenilunioLunar Society. El nombre surgió dado que la sociedad se reunía en los días de luna llena, cuando por la falta de alumbrado público, aprovechaban esa luz nocturna extra para hacer el viaje de regreso a casa más fácil y seguro.

Lo anterior me parece fantástico.

El lugar de reunión habitual era la Soho House, propiedad de Matthew Boulton, y también en la casa de Erasmus Darwin (el mismísimo abuelo de Carlitos Darwin). Lógicamente asistía el ingeniero mecánico James Watt (socio de Boulton) entre otras lumbreras.

El club de Bloonsbury

Integraron el grupo la escritora Virginia Woolf, su esposo, Leonard Sidney Woolf, los filósofos Bertrand Russell y Ludwig Wittgenstein entre muchos otros. No está demás anotar que puede leer los libros de los mencionados aquí.

El club de Eranos

Cada conferencia tiene una duración de unos ocho días, durante los cuales todos los participantes comen, duermen y conviven juntos, promoviéndose una proximidad que alienta una atmósfera de discusión dialéctica. Cada año un nuevo tema es presentado y la idea es que cada pensador delibere durante dos horas acerca del mismo —su contribución al banquete de ideas—. Ahí estaba entre otros Carl Jung.

De modo que si Ud. está pensando en crear o integrarse a este tipo de sociedades, puede inspirarse en los anteriores para instrumentarlo.

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