Intercambio epistolar: Sobre tomar notas

Un gran amigo, quien conoce de sobra que uso libretas para tomar notas, me preguntó días pasados lo siguiente: ¿Qué método o mecánica empleaba para registrar notas?.

Debido a que se trataba de un intercambio epistolar electrónico, respondí largamente por mail sin mayores oportunidades de ser más conciso. He aquí mi largo divague.

Sobre tomar notas

Si es cuestión de confesar (cómo dice la canción de Shakira),  yo completo una libreta Moleskine por año, lo cual es, desde luego muy poco. De modo que, los problemas de orden y estructura en las notas aparecen cuando el volumen de lo escrito lo justifica, cosa que en mi caso es difícil de lograr. Para demostrar lo anterior, basta la experiencia de enfrentarse a la hoja en blanco y comenzar a escribir.

No me resulta fácil,  porque lo que uno escribe tiene el mal gusto de reflejar un hilo de pensamiento y se descubre rápidamente que éste (siempre hablando del hilo) suele pecar de romperse, ser corto de alcance, abrirse en múltiples hebras o anudarse de la forma más enojosa.

Habiendo advertido una de las dificultades que yo enfrento a menudo, me animo además, a postular lo que sigue: En términos de tomar notas, sospecho que el propósito, debe influir en el metodo.

Lo anterior parece ser una cuestión personal a resolver. Hay gente que toma notas con el propósito de escribir un libro, de modo que usa las venerables tarjetas de biblioteca para, por ejemplo, resolver el viejo problema de las referencias bibliográficas, citas y otras cosas muy aburridas.

En mi caso tomo notas por los siguientes motivos:

  • Para asegurarme que estoy haciendo algo por aprender todos los días,
  • Por el placer de tropezarme con ideas ajenas,
  • Para no olvidar aquello que no deberia olvidar,
  • Para emplearlo en actividades como la docencia o las charlas en el trabajo.

Pero hay más. Permitame adornarlo: «Creo que fue Confucio quien envalentonado por un par de ginebras dijo algo así, todos tenemos dos vidas, la segunda comienza cuando nos damos cuenta que tenemos una sola.» Lo anterior, lleva inevitablemente a lo que sigue: las notas, para mí, son también un legado. No en el contenido, sino en el proceder, en el acto mismo de tomarse el tiempo necesario para hacer todo lo anterior. Lo sabe cualquier hijo de vecino, pero sospecho que son mayoría aquellos que lo comprenden pero no lo entienden.

Mi procedimiento es el siguiente…

No me costo mucho darme cuenta que necesitaba generar un hábito simple para poder escribir. Todos los días, a la misma hora, en el mismo lugar, me pongo a leer algo. Suelo ir al MacDonals ubicado a metros del trabajo, un ambiente poco hospitalario que garantiza nulas alegrias en términos paisajísticos. Como sea, tengo más comodidades que el propio Kafka.

Abro la Moleskine, anotó la fecha y lo que estoy leyendo. En ocasiones leo y no hay nada que anotar. En otros anoto más que leo. Están los días donde no lleve un libro, pero el hábito no debe romperse, de modo que procedo a prostituir las páginas con cosas pendientes para hacer, alguna idea insignificante, comentarios anodinos o cosas por el estilo.

Aprendí de alguien, no importa quien, que conviene desarrollar alguna clave para visualizar las notas. Por ejemplo, yo hago un circulo al comienzo de los apuntes de un libro que solo marco cuando, en otro momento, pase las notas de la libreta al blog.

Dibujo una la bombita (o lamparita) para señalar que es una idea y no una cita literaria, un chiste o una palabra que me gusta.

La estructura que tienen mis notas son secuenciales. No tengo secciones. En general estoy metido en algo, por ejemplo, en la disciplina de diseño, de modo que durante muchas páginas las notas son sobre el mismo tema, pero con desagradables interrupciones: días o semanas donde la rutina se ha roto, páginas con anotaciones anodinas, etc.

La nota analogica no necesita análisis de desventajas. Es difícil encontrar algo, más aún, en otra libreta de otro año( que uno no tendrá la precaución de llevar encima). De modo que el registro digital es mejor para cosas que también ya sabemos.

Los problemas de memoria, los resuelvo en éste mismo espacio, el blog. Cuando quiero registrar algo, lo paso a limpio y lo publico aunque solamente sea una porción de las notas. Es muy ecléctico todo y por eso mismo no es muy popular, pero ahí tengo las secciones para los temas: creatividad, diseño, libros, etc.

Espero que esto ayude.

Notas Relacionadas

2 comentarios

  1. Seguramente la pregunta sobre la forma, traía implícita la inquietud sobre el propósito que puede tener un simple mortal en tomar notas. Alguien que lo hace porque pretende escribir un libro o porque está metido en una investigación específica ya tiene su buen motivo, el problema somos todos los demás que “solo” tenemos mucha curiosidad y ganas de aprender cosas nuevas, casi siempre sin tener un objetivo a priori.
    Sobre tus motivos, coincido en todos, especialmente con el “legado del proceder”, si leer es uno de los mayores legados, escribir también lo tiene que ser sin duda.
    Excelente post, todos tus amigos agradecidos.

    1. @estebanmaltus Antes que nada, agradezco el comentario. Este sitio está un tanto despoblado de pensamientos ajenos, de modo que todo comentario es bien recibido. Ahora a tomar notas y publicar! que dificilmente alguien sea recordado por lo que no hizo!
      Gran abrazo.–

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: